|
|
|||||||||||||||
|
|
Las primeras estadísticas hechas en 1852 indican 142 casas, de ellas, 73 en Francia, y 1221 Hermanas de las cuales 876 están en Francia. A lo largo de los años las proporciones se invierten poco a poco, a medida que se pueden abrir noviciados en las iglesias jóvenes. En 2006, 92 de las 423 casas existentes están implantadas en 9 países europeos (43 en Francia), 126 en Asia (India, Nepal y Filipinas), 107 en África y Océano Índico, 98 en América y Oceanía. La formación de las aspirantes se hace en 21 noviciados, 4 de ellos están en la India. Varios de estos noviciados, en África y Oceanía sobre todo, reciben jóvenes que vienen de países en los que la Congregación no está implantada. ¡Las pruebas no han faltado durante los doscientos años transcurridos desde la fundación, el 12 de mayo de 1807! Epidemias mortales de fiebre amarilla en África, ciclón y erupción volcánica en Martinica y donde murieron 36 Hermanas, expulsión de Hermanas misioneras en Madagascar y más tarde en Guinea, leyes francesas de laicización que frenan las vocaciones procedentes de las 144 casas de Francia y de las 137 de las “colonias” cerradas a las religiosas, revoluciones en Portugal y en España, guerras en Asia y en África, movimientos de 1968 en Europa, falta de vocaciones y envejecimiento de las Hermanas en los países occidentales… ¡La lista se podría alargar fácilmente!
Junto a esto, los motivos de acción de gracias son numerosos
en este
La Casa Madre, donde la Madre Javouhey ha pasado los últimos meses de su vida terrena, es, según nuestras Constituciones, “centro de animación y de coordinación, lugar de encuentro y de renovación, signo de unidad”. Los nuevos medios de comunicación facilitan la comunicación entre las Hermanas, de la Casa Madre hacia las Provincias y de las Provincias hacia la Casa Madre, para los intercambios de información, las sesiones, las peregrinaciones “a las fuentes”. Las reuniones de Provinciales, de educadoras, pueden tener lugar tanto en Francia como fuera: en las Antillas inglesas en Trinidad, en el Perú, en la India… La utilización de la traducción simultánea elimina la barrera de la lengua. Por todas partes las Hermanas de San José de Cluny buscan vivir según el espíritu de Ana María Javouhey y esto las mantiene unidas y dinámicas al servicio de la misión universal en la Iglesia. “De todas las razas, de todas las naciones, de todas las lenguas, no forman más que un corazón y un alma” en la estima y el amor de su fundadora, “continúan en la Iglesia la obra que el Señor les ha confiado”.
Informaciones | © Congregación de las Hermanas de San José de Cluny - 2007 | Contacto |
|
|||||||||||||
|
|||||||||||||||